¿Qué tipos de préstamos rápidos existen?

El mercado de los créditos a corto plazo ha aumentado considerablemente en los últimos años debido, en gran parte, a la crisis financiera. Y es que, muchas son las familias que pese a llevar una economía doméstica bien organizada, llegan muy justas a fin de mes. Si a este hecho se suma un gasto no previsto, la planificación que se había tenido en cuenta se descuadra por completo.

Este tipo de situación junto con la no financiación por parte de los bancos tradicionales, llevó al surgimiento de nuevas entidades crediticias que perseguían un único objetivo: conceder liquidez de forma rápida y sin avales, garantías o papeleos de por medio. Un gran cambio, ¿verdad? Su éxito a día de hoy ha quedado más que asegurado. Tanto es así que el número de sociedades de préstamos rápidos sigue en aumento.

Las circunstancias que pueden desencadenar un bache económico llegan sin avisar y son múltiples y muy variadas pero ¿qué podemos hacer si en ese momento nuestra economía no nos permite hacer frente a ese gasto? ¿Y si además, se trata de un pago que no puede esperar? En estos casos, la salida más factible es solicitar un préstamo rápido. Hay muchos tipos de créditos que permiten conseguir dinero rápido, sin embargo, no debe elegirse un producto financiero solo por su finalidad. Se recomienda realizar una serie de comparativas para poder clasificarlos por el importe, rapidez o incluso el tipo de garantía o aval necesario para poder seguir adelante con la operación (en este caso nos referimos a aquellos que requieren de garantía hipotecaria o personal).

La variedad de opciones disponibles es extensa, tanto que es necesario proponer el orden que deberíamos seguir para obtener la liquidez urgente que necesitamos. Por norma general, el primer prestamista al que se acude es el banco y es que, aunque existen minicréditos con los que se puede obtener financiación al 0% TAE suelen tener los intereses más altos. Sin embargo, muchos usuarios prefieren contratar este tipo de servicio porque los trámites son mucho más ágiles.

Según la cuantía, los tipos de crédito más habituales que suelen encontrarse se muestran a continuación ordenados por su coste:

  • Préstamos personales

    La utilidad de este tipo de servicio no es otra que la de adquirir algún bien de consumo o utilizarlos como método de financiación. Los bancos en los que tenemos asociada nuestra cuenta bancaria o nómina suelen ser los más adecuados para solicitar este tipo de producto. Aún así, no estamos ligados a ninguna empresa en particular y podemos solicitar un préstamo en cualquier otra entidad aunque en este caso, solo obtendremos el dinero: trasladándonos a dicho banco, si tenemos un perfil que encaja a la perfección en la nueva sociedad crediticia o si somos jóvenes y nos gustaría obtener la liquidez necesaria para financiar nuestra carrera universitaria o cualquier otro tipo de estudios.

    Los intereses, como en todos los casos, suelen variar según la entidad aunque por norma general suelen estar en el 10% TAE. Las finalidades de uso que pueden tener los créditos personales son múltiples.

  • Prestamistas privados

    Son los más adecuados en el caso de haber entrado a formar parte de algún listado de morosos como ASNEF o RAI ya que permiten la posibilidad de obtener dinero sin papeleos. Por otra parte, existen compañías especializadas que conceden préstamos para empresas en exclusiva. Finalmente, cabe destacar que los acuerdos con prestamistas extraoficiales suelen cerrarse cuando el usuario interesado en recibir capital pone un inmueble como garantía de pago.

  • Tarjetas de crédito

    Credit card imagenLas tarjetas de crédito pueden utilizarse, teniendo en cuenta algunos puntos, también como un microcrédito. Se trata, por tanto, de otra posibilidad de conseguir dinero rápidamente que seguramente no te habías ni planteado antes. Los intereses son más altos que los de un préstamo tradicional pero más bajos que los ofrecidos por las empresas de créditos rápidos. Además, en muchos casos, el coste de mantenimiento de la tarjeta es GRATUITO.

  • El límite del que podemos disponer se sitúa entre los 1.000 y los 8.000€. La devolución del importe obtenido puede llevarse a cabo en un plazo fijado con anterioridad no muy largo o pagar unas cuotas mensuales, es decir, pagarlo a plazos. Eso sí, como cualquier otro producto financiero y para evitar entrar en una espiral viciosa de intereses, lo mejor es solicitar el importe siempre y cuando se tenga la certeza de poder liquidar la deuda sin ningún tipo de problema al término del periodo contratado.

  • Minipréstamos

    Su carácter de corto plazo y su rapidez convierten a los minicréditos online en el producto estrella de los últimos años. Son extremadamente útiles cuando para tapar pequeños agujeros o para poder liquidar una factura inesperada o cualquier tipo de gasto no previsto.

    Su gestión online puede llevarse a cabo cómodamente desde casa, a cualquier hora del día, durante los 7 días de la semana. Y es que, los avances tecnológicos han permitido incorporar sistemas automáticos que validan y aceptan solicitudes las 24 horas del día. De este modo, puede conseguirse un microcrédito online con un trámite 100% online, sin papeleos y en tan solo 10 minutos.

    La desventaja que suelen tener son sus índices de TAE que pueden superar fácilmente el 2.000%. No obstante, algunas entidades ofrecen los primeros créditos rápidos con los intereses al 0%.

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